Los puntos sobre las íes.
14. November 2010
Cuando se lea esto, ya Los Aldeanos habrán dado su concierto en Miami. Quizás estén camino de regreso a la isla, que tanto ellos aman. Yo estoy cansado de tanta parafernalia con respecto a un grupo de rap que poco tiene que ofrecer, es la verdad desde el punto de vista musical, fuera de su contexto. Es decir, Los Aldeanos funcionan -ahora mismo- como música mientras estén en la isla. Fuera de ella dejarían de funcionar. Ellos lo saben y esta es parte de su estrategia. Es el primer punto sobre la gran “i”. Es más que todo un acento y no punto. Y como Miami es Cuba, pero con dinero, como dicen algunos amigos y hasta creo yo; pero para mí Miami es la Cuba “post de los post”, es decir la Cuba que Los Aldeanos están tratando de construir y que nosotros acá también tenemos derecho a construir; pues tienen todo su derecho a dar su concierto y decir lo que les de la gana. También en el corazón del exilio recalcitrante e intransigente! Es es otro punto sobre la í u otro acento. Es parte de la Cuba que veremos en el futuro. Y también tienen que aceptar que “algunos locos, melancólicos, mafiosos, exagerados, intransigentes y recalcitrantes” les hagan mítines de repudio. Es parte de la democracia, parte de esa post-post-Cuba también, Aldeanos. Este es otro punto más sobre esa “i”.
No conozco a los aldeanos personalmente; es decir lo que sé de ellos es porque ellos mismo lo han dicho, sus discos los he escuchado y de alguna manera los he seguido desde hace un tiempo. Incluso, un amigo en la isla, dirigente de la AHS en provincia, al oír un disco de ellos que paradójicamente yo le mandé desde acá, supo de su existencia y los invitó a un concierto, cuando en la Habana les cerraban las puertas. Esto es también es parte de esa isla flotante, a los que todos tenemos derecho, si queremos participar en su futuro. Es otro punto. Lo tienen que tener claro Los Aldeanos y a veces me parece que no lo tienen. Pero no conocer a Los Aldeanos, no me impide dar una opinión sobre ellos, es parte de la democracia, amigos Aldeanos. Y mucho menos me priva de opinar sobre esa Cuba que ellos tanto aman. Es un gran acento, Aldeanos, y no un simple punto sobre esa gran “i”.
Yo diría más, si ellos piensan que son un producto del underground habanero, para mí son más que todo, un producto de ese exilio, que -a veces- aborrecen. Son un producto de Miami. Y reafirmo que son un producto de Miami, porque Miami, como dije antes, es esa Cuba del “post de los post”. Y lo que pasa hoy en Cuba es ya un comienzo, aunque muy tímido. Las canciones de Los Aldeanos no se hicieron famosas por las letras que todos los jóvenes en la Habana tararean al haberse puesto en la radio o haberlas escuchado en conciertos; sino porque -en primera línea- nosotros mandamos un dispositivo para que esa música se realizara y después pasara de mano en mamo entre esos jóvenes cansados de oír el discuro oficial, como los mismos Aldeanos. Su música, es un acento también sobre esa “i”, tiene mucho de Cuba, de la de hoy, de la urbana. No de la rural, sino más bien de la urbana. Su música es mas que todo habanera, cubana de ciudad, cubana por ciertos problemas que hablan, critican y con razón, por sus textos tan fuera del contexto “oficial” cubano. Pero su música nunca ha tenido la valentía de Porno para Ricardo, pero esto no les quita. Es incluso un punto sobre esa “i” de nuevo. Los Aldeanos existen, entre otras cosas, porque el exilio cubano los protege inconscientemente y no porque la sociedad cubana lo haga. Si mañana “a esa abuelita de Aldo, le entrara su ataque de nervios, porque su nieto fue llevado a la policía, seríamos nosotros acá (intransigentes, exiliados y emigrados; es la decir la Cuba del post de los post) quienes alzáramos nuestra voz. La sociedad cubana se silenciaría. No quiero decir, que la vida de Los Aldeanos depende de los de “acá”, pero en alguna medida, ellos lo saben, lo hace.
Pero Aldeanos, ustedes son músicos, como bien dicen. No son “ni ministros de cultura, ni oficiales del estado, etc.” eso está muy bien que se aclare, porque en el Miami y Cuba actual y hasta en la Cuba de los post, se tratará de hacer de “eso” también, se tergiversará mucho. Ustedes no son miembros de la nada oficial, pero tienen que ver con ella porque vienen de ella, no es que vengan como representantes oficiales; sino como “conocedores de primera mano” de esa vida, que nosotros acá también conocemos y que tenemos todo nuestro derecho a opinar aunque no vivamos allá, como ustedes también. Esto no lo tienen claro y deberían tenerlo. Todos los cubanos lo tienen, esos a los que ustedes tanto apelan. No deben excluir a nadie, deben incluirlos a todos, porque todos, aclaro que TODOS, tenemos que tener espacio en esa post de las post de Cuba. Como ustedes lo tienen hoy en Miami, Aldeanos. Y al ustedes ser músicos, son sujetos sociales, deben tener claro que son partícipes de una sociedad, de una sociedad que les pesa las palabras, las aclaraciones, los gestos y no sólo lo que hacen en el escenario. Ese sujeto social, es un objeto social, este subyace y nace otro. Ustedes son hoy ese “otro” sujeto social. Ya ni son Aldo (El Aldeano) o Bian (ElB), son pues, un sujeto social apuesto, son un nuevo sujeto. Un sujeto permeable a la acción, al discurso -incluso- político y no sólo social. El contexto, amigos Aldeanos, no importa. La simbolgía de este (para ustedes si estoy dentro o fuera de la isla, si estoy en la Habana o en Miami) debería ser nulo y no lo es. Es una disyuntiva social, política también, una estrategia y oficio del espectáculo. Es un desafío directo a lo político, venga de donde venga, sea de la clase que sea. Es sacar de la banalidad del deseo (visto muy bien en las dos partes, una que quiere que digas esto, la otra que quiere que digan esto otro), la inercia de exaltar la insignificancia “y reverterlo a la razón política”.
A cierta distancia de ustedes, tanto de Cuba como de Miami, que veo necesaria ponerle puntos sobre las íes que lo necesiten y acento a las que las agudicen. Quizás para que la Cuba de los post de los post, no se exclusiva como el discurso de ustedes y de los otros, no sea una parábola de los social como lo es hoy. No sea más máscara, ni simulacro. Este sería el punto de los puntos sobres esas íes, Aldeanos.
Lester Cano Alvarez, Colonia Noviembre, 2010.
[...] Lester Cano, sobre el psicodrama de Los Aldeanos en Miami: Las canciones de Los Aldeanos no se hicieron famosas por las letras que todos los jóvenes en la Habana tararean al haberse puesto en la radio o haberlas escuchado en conciertos; sino porque —en primera línea— nosotros mandamos un dispositivo para que esa música se realizara y después pasara de mano en mamo entre esos jóvenes cansados de oír el discuro oficial, como los mismos Aldeanos. Su música, es un acento también sobre esa “i”, tiene mucho de Cuba, de la de hoy, de la urbana. No de la rural, sino más bien de la urbana. Su música es mas que todo habanera, cubana de ciudad, cubana por ciertos problemas que hablan, critican y con razón, por sus textos tan fuera del contexto “oficial” cubano. Pero su música nunca ha tenido la valentía de Porno para Ricardo, pero esto no les quita. Es incluso un punto sobre esa “i” de nuevo. Los Aldeanos existen, entre otras cosas, porque el exilio cubano los protege inconscientemente y no porque la sociedad cubana lo haga. Si mañana “a esa abuelita de Aldo, le entrara su ataque de nervios, porque su nieto fue llevado a la policía, seríamos nosotros acá (intransigentes, exiliados y emigrados; es la decir la Cuba del post de los post) quienes alzáramos nuestra voz. La sociedad cubana se silenciaría. No quiero decir, que la vida de Los Aldeanos depende de los de “acá”, pero en alguna medida, ellos lo saben, lo hace. [...]